martes, enero 29, 2013

ALIMENTOS PARA LA GASTRITIS

La gastritis es una inflamación de la mucosa del estómago que puede ser de tipo agudo, de aparición rápida y resolución en pocos días, o de tipo crónico, en cuyo caso puede persistir durante años y producir úlcera péptica.
La crónica es de diagnóstico más difícil que la aguda y deben distinguirse dos variantes:

La que se asocia a secreción aumentada ácida gástrica, y aquella que cursa con baja secreción ácida gástrica, en la que no se pautan antiácidos.
Con frecuencia es producida por una infección causada por la bacteria helycobacter pylori. Otras causas incluyen el consumo excesivo de alcohol y otras transgresiones dietéticas (comidas copiosas, abuso de condimentos fuertes e irritantes), las intoxicaciones de origen alimentario, el tabaco, el estrés, el uso prolongado de ciertos medicamentos (antiiflamatorios y antirreumáticos) o tomar demasiadas aspirinas.
Los síntomas característicos son sensación ardiente en la boca del estómago que puede llegar hasta el pecho, acidez, náuseas, en ocasiones vómitos y flatulencia Un estilo de vida saludable y unos adecuados hábitos alimentarios pueden prevenir esta dolencia y, en caso de padecerla, mejorar los síntomas y prevenir posibles recaídas.
Alimentos Aconsejados
Leche y lácteos: No se recomienda la toma frecuente de leche, ya que crea acidez a las 2 ó 3 horas tras su ingesta. Es preferible consumir leche (total o parcialmente desnatada) u otros lácteos poco grasos (queso fresco, yogur desnatado..).
Carnes, pescado, huevos y sus derivados: Carnes con poca grasa, pescado blanco y azul cocinado con poca grasa, huevos revueltos o en tortilla o escalfados o pasados por agua, fiambre de pollo o pavo.
Cereales, patatas y legumbres: Todos salvo los indicados en "alimentos limitados". En relación con las legumbres, se recomienda combinarlas solo con arroz o patata y verduras, y si aún así no sientan bien, pasarlas por el chino o el pasapurés para eliminar los 'hollejos' y mejorar su digestibilidad y tolerancia.
Verduras y hortalizas: Todas (cocidas enteras y en ensalada), salvo las flatulentas.
Frutas: Frescas muy maduras no ácidas, batidas, asadas, en compota o en puré.
Bebidas: Agua, caldos diluidos y desgrasados e infusiones suaves (salvo las indicadas en alimentos limitados).
Grasas: Aceite de oliva y semillas (girasol, maíz, soja...), mantequilla y margarinas vegetales, en crudo se toleran mejor, mayonesa ligera.
Alimentos Permitidos
Leche y lácteos: Leche entera, quesos semigrasos, batidos y postres lácteos tipo natillas, flan, arroz con leche (excepto de chocolate y los que llevan nata o están enriquecidos con nata).
Carnes semigrasas, jamón york y serrano magros.
Cereales: Cereales integrales y muesli (con frutos/as secas), según tolerancia individual.
Bebidas: Zumos comerciales no ácidos, fruta en almíbar.
Otros productos: Mermeladas, bollería y repostería sencillas (las que en composición más se parecen al pan: bollo suizo, bizcochos de soletilla), gelatina de frutas y mayonesa convencional en pequeña cantidad.
Alimentos Limitados
Leche y lácteos: Leche condensada, quesos fuertes (grasos, muy maduros o fermentados), lácteos con nata o enriquecidos con nata (tipo yogur griego) y los que llevan chocolate.
Carnes grasas, fibrosas como el conejo, carne cocida dos veces o muy condimentada, embutidos grasos y vísceras, huevos duros, pescados en escabeche o en salazón (bacalao, arenques).
Cereales: Pan fresco recién horneado tipo baguette (fermenta en el estómago y crea molestias), galletas rellenas o bañadas con soluciones azucaradas o chocolate, etc.
Legumbres: Evitar las cocinadas enteras y con ingredientes grasos de origen animal (chorizo, morcilla, tocino, etc.).
Verduras: Evitar las flatulentas (col, coliflor, repollo, coles de Bruselas, alcachofas, cebolla y pimiento en crudo, etc.), aunque depende de la persona, ya que lo que a unos sienta bien a otros no y viceversa.
Frutas: Fruta no madura y cruda, frutas ácidas, fruta en almíbar, frutas desecadas, frutas confitadas.
Bebidas: Café, descafeinado y té, bebidas con extractos de café o de guaraná, bebidas con chocolate, bebidas con gas y todas las bebidas alcohólicas (irritan la mucosa gástrica y aumentan la acidez).
Grasas: Nata, manteca, tocino y sebos.
Otros productos: Extractos para sopas en cubitos, caldos concentrados, miel, fritos grasos, pastelería y repostería, chocolate, frutos secos, salsas picantes, helados y sorbetes
(el contraste de temperaturas frío-caliente, irrita la mucosa digestiva).
Gastritis aguda asociada a nauseas y vómitos
Si aparecen vómitos debemos asegurar un adecuado aporte de líquidos para evitar la deshidratación.
Tras el vómito inicial, se recomienda esperar 1 ó 2 horas antes de ingerir líquido alguno. Transcurrido ese tiempo, tomar líquidos a pequeños sorbos cada 15 ó 30 minutos: zumos diluidos, caldo poco concentrado, infusiones suaves, suero casero o de farmacia, bebidas isotónicas. Es preferible no dar leche ya que puede inducir al vómito. Por el contrario las bebidas carbonatadas desgasificadas ayudan a calmar las molestias digestivas.
A medida que los vómitos cesan se puede empezar a tomar alimentos sólidos, repartidos en cinco o seis ingestas de pequeño volumen para evitar sobrecargar el estómago y mejorar las molestias digestivas, descansado entre toma y toma pero sin acostarse de inmediato. Suelen tolerarse mejor los alimentos secos: tostadas, galletas sencillas… y los de consistencia pastosa, poco condimentados y no excesivamente aromáticos: purés, cremas, arroz y patata hervidos, natillas, flan, gelatinas, compotas…(templados, desprenden menos olor y provocan menos nauseas).
Se recomienda comer lentamente, masticando bien, en ambiente relajado, tranquilo y seguir tomando líquidos pero mejor entre horas, fuera de las principales comidas.
Si no hay vómitos en 6 horas, se podrá iniciar una alimentación regular durante las siguientes 24 horas, pero si no es así, lo mejor es suspender la alimentación y acudir al médico.
Gastritis crónica de evolución favorable
El tratamiento dietético es similar al de la úlcera péptica
Recomendaciones Dietéticas
Llevar a cabo una alimentación lo más variada posible, excluyendo tan sólo temporalmente aquellos alimentos que crean molestias y los que aumentan la acidez o irritan la mucosa gástrica. No limite su dieta más de lo necesario.

Distribuir la alimentación en tres o cuatro tomas (desayuno, comida, merienda y cena). Se puede incluir una colación a media mañana, según horarios y costumbre.

No hacer comidas abundantes; pesadas o copiosas, comer lentamente y masticar bien.

No comer alimentos sólidos justo antes de ir a la cama (fermentan en el estómago y producen molestias).

No es aconsejable la toma frecuente de leche (véase 'alimentos aconsejados').

Preferir alimentos jugosos que apenas precisan grasa ni cocción prolongada.

Probar la tolerancia frente a los alimentos ricos en fibra (verduras cocidas enteras, ensaladas, legumbres, cereales integrales, frutos secos y frutas secas…).

Excluir los alimentos muy salados o condimentados y las conservas en escabeche.

Sustituir el café, el descafeinado y el té (estimulan la secrección gástrica), por achicoria, malta o infusiones suaves (romero, salvia, manzanilla, etc.).

No tomar bebidas gaseadas.

No consumir cantidades excesivas de azúcar.

En algunas personas que padecen acidez los derivados del tomate (salsas) y el zumo de cítricos pueden causarles molestias.

Evitar los alimentos muy calientes o muy fríos ya que provocan irritación.

Progresivamente incluir alimentos nuevos hasta llegar a una alimentación normal y de acuerdo a las indicaciones de dieta equilibrada.
¿Cómo Cocinar y condimentar?
Preferir aquellas técnicas culinarias que menos grasa aportan a los alimentos: al agua -cocido o hervido, vapor, escalfado-, rehogado, plancha, horno y papillote.

Utilizar moderadamente: fritos, rebozados, empanados, guisos y estofados (desgrasarlos en frío, mejora la conservación y calidad nutricional).

Respecto a la legumbre, un remojo prolongado (mayor de 8 horas) y romper el hervor a mitad de cocción, disminuye la posibilidad de que causen flatulencia.
Para que la comida resulte más apetitosa se pueden emplear diversos condimentos según tolerancia individual:
- Ácidos: Preferir el vinagre de manzana y el zumo de limón al vinagre de vino, .
- Aliáceos: Evitar los carminativos que estimulan las secreciones gástricas como el ajo, cebolla, cebolleta, chalota.
- Hierbas aromáticas: Ayudan a la digestión el estragón, eneldo, laurel, tomillo, romero, mejorana...
- Evitar las especias fuertes: Pimienta (negra, blanca, cayena y verde), pimentón, guindilla
Fuente : alimentación sana.com
 

lunes, enero 28, 2013

GUARANÀ


Propiedades del Guarana
El Guaraná está considerado, por la medicina natural, como uno de los más preciosos medicamentos ofrecidos por la naturaleza, un alimento de vida. Proporciona bienestar y al mismo tiempo beneficia el organismo. La Dra. Asland anunció ante el Congreso Brasileño en 1.982, refiriéndose al Guaraná: "Ustedes tienen, en forma natural, una de las fuentes de la juventud más poderosa que se conoce". Mantiene las arterias libres y elásticas, permitiendo total libertad al fluido sanguíneo por todo el organismo, inhibe la producción de la encima Maomonomioxidona, que precipita las depresiones y acelera el envejecimiento. Bentei lo define como "elixir de longevidad", ya que, según estudios científicos probados, se puede afirmar que el Guaraná:
Ejerce su acción sobre el tejido muscular haciendo cesar la fatiga y repercutiendo además sobre el sistema nervioso central facilitando la actividad intelectual.
Es un eficaz regulador gastrointestinal, es también adecuado tanto en casos de perturbaciones a causa de fermentaciones, como por intoxicaciones alimentarias y disenterías.
Es un tónico y estimulante general, idóneo para los estados depresivos, bajón anímico, fatiga, estrés, desgaste.
Es antitérmico y febrífugo, durante años se ha tenido por confirmado que las poblaciones donde su consumo es popular se han visto mejor protegidas contra las fiebres palúdicas (malaria), tan común en climas tropicales.
Auxilia en la dilatación y conservación de los vasos sanguíneos, facilitando así la circulación y coadyuvando eficazmente en la profilaxis contra la arteriosclerosis.
Es protector hepático.
Ejerce una acción tónica generalizada en la evolución senil.
Es diurético, remedia a la perfección congestiones venosas como la hidropesía.
Es reconstituyente y reparador idóneo en los estados de convalecencia y recuperación de enfermedades graves y procesos postoperatorios.
Es un suave afrodisíaco, como consecuencia de sus propiedades estimulantes.
En resumen, despierta el bienestar del organismo, suprime la atonía, aligera el sueño, da fuerza y salud a la persona.

Como tónico estimulante:

Depresiones.
Anorexia física.
Astenia cerebral.
Estrés.
Surmenage.
Fatiga.

Como regulador intestinal:

Diarreas.
Gases (fermentaciones).
Intoxicaciones alimentárias.
Estreñimiento.
Como antitérmico:
Fiebres tifoideas.
Fiebres palúdicas.
Disentería.

Como complemento alimenticio

Estados carenciales.
Convalecencias.

Como remedio natural:

Arteriosclerosis.
Jaquecas.
Impotencia.
fuente: paraestarmejor.com

BAJEMOS EL COLESTEROL

Panaché de verduras para reducir el colesterol:
Ingredientes:
· Una zanahoria
· Una taza de brócoli
· Un diente de ajo
· Una patata
· Una taza de acelga
· Perejil
· Agua
Paso a paso:
1.- Pelar las verduras que tengan piel y trocear todo en cubos muy pequeños. Cocerlas al vapor y una vez que estén tiernas, escurrir y servir.
2.- Condimentar con un poco de perejil.

SALSA  ANTIOXIDANTE
Ingredientes:
· ½ taza de yogurt natural
· Una cucharada pequeña de edulcorante en polvo
· Tres cucharadas de zumo de limón
· Una cucharada de jengibre rallado
· Cilantro
· ½ cucharada pequeña de comino molido
Preparación:
1.- Colocar el yogurt en un bol y mezclarlo con el edulcorante. Agregar el zumo de limón. Remover muy bien durante unos segundos y añadir el resto de los ingredientes.
Esta salsa sirve para sazonar carnes de todo tipo y también ensaladas.

Patatas rellenas de pollo, espinaca y salvado
Ingredientes:
· Cuatro patatas cocidas
· Cuatro tazas de espinaca
· Una cebolla
· Dos dientes de ajo
· 200 gramos de pollo
· Cinco cucharadas de salvado de trigo
· Aceite en aerosol
Procedimiento:
1.- Picar la cebolla y colocarla en una sartén junto a los ajos troceados. Rociar con un poco de aceite en aerosol.
2.- Cocer el pollo y licuarlo. Agregarlo a la preparación anterior.
3.- Cocer la espinaca y una vez cocida, incorporarla a la mezcla de pollo. Añadir el salvado y remover todo muy bien.
4.- Cocer las patatas con la piel. Cortarlas de manera longitudinal y ahuecarlas. Agregar la pulpa a la mezcla que contiene el resto de ingredientes.
5.- Colocar el relleno dentro de las patatas ahuecadas y hornear durante diez minutos